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viernes, 2 de marzo de 2012

Summary: Podrá el amor, demoler las paredes de una mente de sin recuerdos y devolverle asi a Bella su identidad¿Sus recuerdos?¿Tendrán Los Cullens algo que ver en esto?
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Capitulo 6: Atando cabos.

POV Irina
Estaba controlada por mi sed de venganza, quería romper todo lo que se encontraba estorbando mi camino. Quería destrozar en mil pedazos a Victoria, a eso estúpidos Lobos e inclusive a Laurent, por ser tan malditamente egoísta.
Si, lo sé. Me estoy contradiciendo completamente. Lo amo. No lo voy a negar, pero ¿Él siente lo mismo que siento yo por él?
Se fue sin más, con o sin mi consentimiento. Se alejo de mí para estar con Victoria. ¿Quién era ella realmente? ¿La amiga, una hermana o qué? ¿Qué poder tenia sobre él realmente para irse a la primera de cambio con ella y dejarme a mí?
Estaba bien consciente de que estaba siendo celosa. Pero él era mío.
Corría a toda velocidad por el bosque, esquivando arboles o simplemente derribándolos. Habré avanzado ya varios kilómetros cuando me tope con el territorio de estos Lobos. Sé que estaba en la cuerda floja. Los Lobos son enemigos eternos de nuestra especie. Pero no podía controlarme. Quería morder y desprender al que se encargo de matar y hacer desaparecer todo  rastro de Laurent. Sabía que debía frenarme y pensar con la mente en frio.
Pero ni bien cruce esa línea imaginaria en donde el olor apestoso informaba a cualquiera de nosotros que estaba en peligro. Pude sentir bajo mis pies como los lobos corrían a mi dirección con ansias de matarme. Yo solo me pare a esperar en guardia.
Golpearía a todos los Lobos que pudiera.
Pero cuando se acerco un Lobo de pelaje negro seguido de otros dos más. Se frenaron al instante.
Mi sentido de alerta se dio cuenta de que se estaban acercando cuatro más a solo tres minutos de donde estábamos nosotros.
 Cuando me digne a posar mi mirada en ellos, seguía agazapada permaneciendo en alerta por si decidían atacarme en el primer momento de distracción.
Nos encontrábamos en medio del bosque, ya no había nieve. Se podía aspirar la humedad y la naturaleza misma del bosque, los olores de los pinos y musgos. Las cortezas de los arboles estaban ocultas bajo una densa capa de musgos y hongos verdes. El suelo estaba cubierto helechos y hojas en estado de descomposición. Se escuchaban los ruidos de pájaros muy a lo lejos, al igual que insectos. Casi siempre la fauna huía de nosotros. El sol estaba detrás de unas nubes y solo brillaba en periodos cortos.
Me encontraba cerca de un arroyo y solo me separaba de los Lobos dos metros y medio de tierra desnuda. Era un pequeño claro.
-¿Dónde está? ¿Qué hicieron con él?- les gruñí.
El lobo más grande, el negro. Se volvió a esconder entre los árboles, lo suficientemente lejos para que no pudiera verlo. Y cuando regreso, caminaba en dos patas. Era morocho, alto, musculoso y ancho de espalda con el cabello negro bien corto. Traía unos shorts de jeans gastados y sucios sus patas descalzas y llenas de tierra.
-No sé si Los Cullens te avisaron, pero no puedes pisar estas tierras. Esta vez te perdonamos la vida por solo dos razones: Tu dieta, refiriéndose a mis ojos topacios. Y porque eres parte de Los Cullens y nuestro tratado respeta los vínculos. Pero si vuelves, te mataremos. Vete de nuestro territorio.- ordeno.
-¿Gracias? No sé de qué tratado me hablan. ¡Solo quiero que me digan que le hicieron a Laurent!- les grite.
Si ellos respetaban el tratado como decían. Porque el rastro de Laurent se confundía con su olor asqueroso. ¿Por qué lo mataron?  ¿Dónde estaba Victoria para ayudarlo? Si respetan como dicen porque no le perdonaron la  vida a Laurent. Temblaba de la impotencia. Laurent solo quería ayudar a Victoria y como le agradeció ella, con su muerte.
-¿Laurent? – Escuche unos ruidos provenientes de los Lobos que se encontraban atrás. Seguro burlándose. Si los vampiros tienen nombre, pensé con sarcasmo. El hombre me miro serio-Mira no responderé a ninguna de tus preguntas, vuelve a casa a chupar sangre y no vuelvas.- Me grito ya enfadado, tu cuerpo temblaba levemente.
- Ustedes lo mataron, mataron a mi pareja. Y si tengo que morir, uno de ustedes cae conmigo.-los amenace.
- No molestes o nos haremos cargos de las consecuencias.- me devolvió la amenaza.
Mi cuerpo se sacudía de los puros nervios. Mi intuición me decía que ellos no durarían en deshacerse de mi también, eran mayoría. Quería gritarles y partirles el cuello. Pero cuando estaba a punto de desatar mi locura. Olí a mi familia. No fui la única. Los Lobos empezaron a hacer sonidos extraños. Barbaros.
-Esto no quedara así.- les amenace.
-No aparezcas de nuevo o morirás.- me advirtió el hombre.
Estaba por retirarme cuando hicieron acto de presencia mis hermanos. Eleazar se encontraba al frente y a sus costados estaban Carmen y Tanya. Kate venia atrás de ellos con Brenda a su lado.
Ni bien Brenda salió de entre los árboles, los Lobos, al instante reaccionaron y todos mostraron sus dientes grandes, blancos y afilados. Acto reflejo todos nos pusimos en posición para atacar. Pero Tanya se adelanto con tensión y hablo.
-No queremos atacarlos. Lamento la insensatez de mi hermana. Conozco su tratado y mi familia lo respeta. Nos iremos.- finalizo Tanya.
Yo no podía creer lo que acababa de decir mi hermana. No vine porque me faltaban un par de jugadores. Laurent había muerto por su culpa y vine a defenderlo. Y Ella me trata de insensata. ¿En donde quedo eso de siempre juntas?
Pero en cuanto mi hermana termino, el lobo hablo.- Si conocen bien el tratado ¿qué diablos hace Bella con ustedes? No pueden morder a nadie que pertenezca a nuestras tierras- rugió el hombre.
No entendíamos nada. ¿Bella?, ¿así se llamaba Brenda?
Un lobo, el cual estaba como tercero al mando se lanzo a atacarla. Pero Tanya lo aparto de un golpe seco con el brazo.
La lucha se desato.
El clima era por demás irritable. El aire era escaso. La furia y sed de matanza y venganza por parte de los Lobos era determinante. Eleazar y Carmen tenían experiencia en estas clases de enfrentamiento, ya que ellos venia de estar varias décadas con los Vulturis.
Brenda solo miraba. No sabía qué hacer y tenía miedo.
Kate me miraba con desaprobación mientras cubría a Brenda con su cuerpo. Y daba descargas eléctricas a todos los lobos que se le acercaban.
En total eran nueve. De todos los tonos. Desde negro, castaño, marrón rojizo, gris y  algo de rubio, en distintas tonalidades en un mismo pelaje.
Se me vino encima un Lobo. Lo trate de esquivarlo. Mordió mi pierna. Me dolió horriblemente. Pero surgió la furia en mí cuando pensé lo mucho que le habrá dolido a Laurent.
Era una danza, el Lobo abría su enorme hocicó apuntando siempre a mi cuello para partirlo a la mitad y a la vez rasgaba toda la piel que tenía a su alcance. Mi ropa estaba toda sucia y rota. Mis brazos estaban todo rasgados con heridas por donde seguramente debería estar brotando sangre pero en mi caso solo se cicatrizaría cuando les coloque un poco de ponzoña. De tanto esquivarlo y recibir empujones caía en el piso y volvía a incorporarme al instante. Lo mismo le ocurría al Lobo. Este profería gruñidos por cada caída.
Mis hermanos esquivaban, golpeaban y mordían sin piedad. Les estábamos dando batalla.
Era la primera vez que nos enfrentábamos con Lobos. Siempre éramos pacíficos. Pero la verdad no entendía bien porque comenzamos a luchar. Todo lo que era capaz de captar mis sentidos eran gruñidos, alaridos de perros y golpes secos. Estábamos dominados por nuestro instinto animal. Cuando de repente Brenda grita.
-Deténganse. No soporto esto. No quiero que hieran a ninguno de mis hermanos. ¡Por favor, Por favor!- se arrodillo en medio de todo este caos.
Kate se había descuidado un segundo mientras golpeaba y recibía golpes de dos lobos. Y Brenda se había escabullido de ella para irse al centro de todo este lio de empujones y mordidas. Frente a todos eso Lobos solo para pedir que se parase toda esta locura.
Los Lobos al escucharla y recibir el mensaje, se pararon en seco. Como si Brenda ejerciera en ellos algún poder. Cada vez me llamaba más la atención esta neófita.
Los lobos temblaban y gruñían sin cesar. Estaban enojados, doloridos y encabronados.
Mis hermanos estaban inmóviles, sin comprender nada y sin bajar la guardia. Miraban a Brenda buscando la respuesta. Ella solo sollozaba.
-¡Porfavor,porfavor,porfavor!- Era lo único que decía.
Tanya bajo la guardia ante el Lobo gris y otro de un tamaño más pequeño se dirigió a Brenda, se agacho para abrazarla.
El lobo castaño rojizo comenzó a llorar. El aullido era insoportablemente desgarrador. Por un momento me sentí mal por él.
Se fue corriendo al bosque y volvió en su forma humana.
-¡Bella! ¿¡Porque!?¿Quién te hizo esto?- Lloraba mientras corría hacia ella y se arrodillaba para intentar abrazarla. Pero Brenda se alejo, con desconfianza acercándose mas a Tanya.
-¿Bella soy yo, Jake? ¿No me recuerdas, cariño soy yo?- Le hablaba ese muchacho alto de cabello oscuro, algo largo con algunos mechones en tonos rojizos muy sutiles, musculoso y desgarrado. Estaba sufriendo. Le temblaba todo el cuerpo.
Capaz en su vida humana, Brenda y él fueron amigos o algo mas, lo extraño era el porqué ella no lo recordaba.
-Lo siento pero no te conozco ¿Por qué me llamas Bella? ¿Tu me conociste así?- Brenda pregunto negando con la cabeza.
El que es el lobo negro hablo- Fue el vampiro negro, esa sanguijuela la convirtió. De haberlo sabido…
-Ella se queda con nosotros.- Demando Jake.
-¡NO!- grito mi hermana Tanya abrazando más a Brenda y Carmen a la vez. Tanya prosiguió. –Ella es nuestra hermana, nos pertenece. ¡No dejaremos que les hagan daño!- defendió Tanya.
-No le hare daño a mi mejor amiga.- le grito rudamente Jake.
-Lo siento pero no quiero ir con ustedes.- se disculpo Brenda.
-Bella, Charlie te extraña. Esta destruido. ¿Qué no te importa?- Le dijo ese tal Jake.
Brenda lo miraba con dolor, le desesperaba no recordar. Pensando al mismo tiempo qué decisión tomar.- ¿Charlie? No sé quién es, no sé quién eres. Déjame, por favor- lo último lo suplico y enterró su rostro en el cuello de Tanya y comenzó a llorar.
Esta situación era demasiado para ella. Mi bronca, mis ganas de matar se esfumaron y en su lugar reinaba la impotencia, la decepción. Me sentía inútil. Odia el tormento que estaba pasando Brenda, sé que cuando llego a mi hogar no hable mucho con ella, pero es la más pequeña de nosotros y es todo nuevo para ella. Y a su vez el no saber quién te convirtió  y despertar sola en medio del bosque es como sentirse huérfano y no amado.
Con mi velocidad vampírica podía pensar muchas cosas a la vez, mientras pensaba en Brenda, estaba atando cabos sueltos. Toda esta charla ocurría enfrente a mí. Yo solo repetía en mi mente: Laurent convirtió a Bella. No sé si lo hizo porque se lo ordeno Victoria o su sangre era demasiado cegadora. Todo esto trajo a mi memoria sensorial, el olor a sangre que había percibido con el olor de Laurent.
Si. Todo estaba más que claro. Me sentí mal, culpable y estúpida. Por defender lo indefendible. Quería vengarme de Victoria. Si no fuera por ella, Bella nunca hubiera olvidado su pasado y Laurent nunca hubiera desea beber su sangre y como consecuencia, nunca hubiera muerto.
Él solo pensó en el mismo. Y yo arriesgando mi vida y la de mi familia por el ante nueve Lobos. Patético.

Continuara…

3 comentarios:

Gaby8a dijo...

Wow!!!!!!!

Me encantó el capitulo... de verdad que te esta quedando maravilloso...
Avisa cuando vuelvas a actualizar...

Besos

alexandra macloughlin dijo...

esta buenísimo, estoy muy de acuerdo. pero no logro encontrar la continuación :(
alguien me dice donde?

alexandra macloughlin dijo...

estoy de acuerdo, ESTA magnifico. pero no logro encontrar la continuación después del capitulo 6.
alguien me diría donde esta el resto o no los hicieron?