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miércoles, 26 de enero de 2011

Lista de imperfecciones por Bella Swan,capítulo 17:Charla de chicas grandes.


Capítulo 17: Charla de chicas grandes.

— ¿Estas bien? — me pregunto Alec, con sus ojos azules llenos de preocupación. Tomo mi mano delicadamente entre las suyas y le dio un suave apretón. Sonreí, o trate de hacerlo lo mejor que podía.

¡Ey! Aun tenía mi orgullo herido.

— Estoy bien — respondí. Lo más extraño era que a pesar de estar con Alec mi cabeza seguía dándole vueltas al asunto 'Edward' y también el porque de sus llamadas. O sea, ¡Con que maldita cara me llama después de eso!

— Bella...— el tono de reproche en la voz de Alec me pareció adorable. Tengo a un maravilloso chico preocupándose por mí y yo pensando en cierto idiota.

Me gano el premio de la mayor boba del mundo.

— Estoy bien, enserio — sonreí abiertamente — ¿Ves? — le dije, apuntando mi sonrisa. Alec rió suavemente y acaricio mi mejilla. Hice una mueca con mis labios y suspire. Debería uno poder tener el control de sus sentimientos ¡Todo seria tan malditamente fácil!

— Bien, así me gusta — jalo de mi mano y me ayudo a ponerme de pie — No me gusta verte triste — ¿He dicho ya que es un amor de persona? Bueno, lo repito.

Caminamos por el pequeño parque hasta que dimos con una parte un poco mas alejada del resto, que estaba atestado de personas, seguimos hasta un gigantesco y hermoso árbol que se encontraba un poco mas apartado de los demás. Hoy como nunca el sol brillaba sobre Forks, era algo realmente raro y agradable, tomamos asiento bajo la sombra que hacían las hojas del árbol y nos quedamos en silencio por unos segundos.

No crean que se me ha olvidado el asunto de Jane y Alec.

Oh, claro que no. Y mucho menos ahora...

— ¿En que piensas? — Me pegunto Alec en un murmullo, tomando un mechón de mi cabello y poniéndolo tras mi oreja.

— Um, ¿Tu y Jane fueron novios, cierto? — Si, algunas veces solía ser muy directa. Alec se tenso ligeramente y luego volvió a la normalidad, dio una pequeña risita nerviosa y asintió suavemente.

— Si — volvió a afirmar — Pero eso fue hace un tiempo — la forma en que dijo aquello me dejaba claro que el quería dejar el tema hasta ahí. Pero no contaba con mi curiosidad ¿Qué habría pasado entre la chica ideal y el 'American Dream' de cada chica para que terminaran?

— ¿Qué edad tienes? — pregunte súbitamente, tomándolo por sorpresa. Me reprendí mentalmente por no saber algo tan simple como eso.

— Veinte — me respondió divertido — Y no, tu amigo no esta saliendo con una chica mayor. Jane tiene tu misma edad — me encogí de hombros restándole importancia, no era como si me importara — A ti te gusta ¿O me equivoco? — Oh Dios Mio ¿Tan obvio era? Mis ojos se abrieron en dos y luego parpadee un par de veces.

— ¿Eh? — Alec sonrió y yo comencé a negar frenéticamente con mi cabeza — N-no me gusta ¡No! — chille. ¿Tan obvia era?

— Si te gusta — afirmo, pasando por alto mis intentos de negación a lo obvio. Fruncí el ceño e infle mis mejillas de una manera infantil.

Si, a Edward le falto nombrar mi parte infantil.

— No me gusta — replique — Y no es mi amigo — volví a decir tercamente — No ahora — susurre volviendo a mi estado anterior. Suspire y tome mi cabeza entre mis manos — ¿Cómo me puede gustar alguien que me trata como la mismísima mierda? ¿Qué me compara con otras? ¿Qué lo único que hace es jugar conmigo? ¡Demonios! Y el ni siquiera sabe todo lo que me causa...— Oh. Abrí mis ojos desmesuradamente ¡Eso no tenia que salir de mi boca! Levante la viste avergonzada, Alec me sonreía dulcemente.

— Ves. Te gusta — Rodé mis ojos ante su insistencia — Pero no entiendo — frunció su ceño y luego volvió a mirarme — ¿No se supone que era tu amigo? Digo, ¿Tan desgraciado es para hacerte todas esas cosas que tú has dicho? — Sonreí débilmente.

— Se 'supone' — remarque — Además, yo tampoco soy un angelito — Y ahí estaba yo otra vez, defendiéndolo. Aunque no era nada de eso, de todas formas, yo podía ser una mal nacida cuando me lo proponía y Edward tampoco se había salvado de eso.

En una de esas y todo esto me lo merezco.

— Aparte, eso no importa, el tiene novia — me encogí de hombros y me desparrame sobre el césped, no sin antes ver como Alec rodaba sus ojos. Luego de unos segundos se estiro junto a mí.

— El te lo dijo — no fue una pregunta, si no más bien una afirmación. Asentí sin tener la necesidad e hacerlo — ¿Qué más te dijo? — me preguntó curiosamente.

— Bueno — fruncí mis labios y continué — Que estuviste muy enamorado de ella — Mire de reojo a Alec, este tenia una linda mueca en sus labios — Oh, y que...— calle cuando me di cuenta de lo que iba a decir. Jum, ¿Qué? 'también me dijo que tu chica era un mejor partido que yo. En otras palabras, yo apesto' No podía decirle eso.

— ¿Qué? — pregunto, tratando de que continuara. Sonreí con tristeza y me acomode de costado, dándole la espalda a Alec, mientras sacaba el pasto con mis manos.

— Nada, olvídalo — respondí para que dejara de insistir.

— Anda, dímelo — susurro a mi oído. Me sonroje furiosamente cuando lo sentí acomodarse tras de mi y rodear mi cintura con su brazo, haciendo que mis espalda chocara con su pecho. Oh Dios, esto se sentía tan bien, me permití divagar por un momento.

— Bu-Bueno el m-me dijo que...— carraspee y continué tratando de evitar pensar en la posición que me encontraba con Alec — Que Jane era una mejor chica, mucho mejor que yo — Suspire — Hermosa, amable, cariñosa, dulce... tu sabes, ese tipo de cosas — Resople — No es mi culpa no ser hermosa, amable, cariñosa ni dulce. Y tampoco me gustaría serlo — agregué tercamente, frunciendo el ceño. Alec apretó su brazo en mi cintura.

— Bien — murmuro — Me gustas tal y como eres — Mis mejillas se volvieron a sonrojar — Además, si eres hermosa, y mucho.

— Eh ¿Estas hablando enserio? — Pregunte atónita, girándome y quedando frente a frente con el, nuestras narices se rozaban con la cercanía. De Jake podía creerlo, después de todo el me conocía mejor que nadie y, no todo el tiempo era 'la Bella que no expresa sus sentimientos' bueno, no con Jake. Tal vez era algo que me salía natural con el. Pero si, que Alec dijera eso inflaba mi pecho de emoción.

— Ajá — respondió, moviendo su nariz contra la mía suavemente — Hablo enserio — Me derretí prácticamente cuando poso sus labios sobre los míos en un dulce beso. Si, tal vez no era Edward, ajá, a lo mejor yo quería inconcientemente que fuera Edward. ¡Pero demonios que Alec besa como los dioses!

Un carraspeo me saco de mi ensoñación. Oh, y ese carraspeo lo conocía muy bien, prácticamente me congele entre los brazos de Alec que giro su rostro con frustración para ver a la persona que nos había interrumpido, como la vez pasada.

— Whoa — susurro atónito.

— Hm, ¿Sabes? No es muy lindo ver a mi hermanita revolcándose en el pasto — Emmett hizo una mueca con sus labios, Rose a su lado trataba de contener la risa — No, no es para nada lindo ¿Quién diablos eres tu? — le pregunto a Alec, activando el modo de 'hermano protector'

— Um — Alec titubeo, pero se puso de pie y luego me tendió su mano para ayudarme a levantar. Se giro a Emmett y estiro su otra mano — Alec, un gusto...—me miro pidiéndome ayuda, sonreí y me acerque a el.

— Emmett — susurre a su oído.

—...Emmett — termino, sonriendo. Rose me guiño un ojo y levanto su pulgar a modo de afirmación. Emmett entrecerró sus ojos y estiró su zarpa tomando la mano de Alec y dándole un ligero apretón.

— Bien, Alec — dijo después de darle una mirada meticulosa — Solo, no hagas esas cosas con mi hermanita cuando este cerca ¿Entendido? — Alec sonrió y asintió. Emmett sonrió abiertamente y su característico humor volvió — Bien Belly, esto te lo iba a decir en casa, pero ya que te encontré aquí haciendo... — Me miro sugestivamente y comenzó a mover sus cejas de arriba abajo.

¡Dios! ¡Quien lo entiende!

— Hmpf — Rose bufo y golpeo a Emmett en su cabeza — Alice quiere que vayamos a un club en la noche, tu sabes, dice que hace tiempo que no vamos y ella necesita salir — Rose rodó sus ojos y yo resople. ¿Por qué no iba solo con Jasper? Odio los clubs, los odio.

— No puedo negarme ¿cierto? — Emmett y Rose negaron con sus cabezas al mismo tiempo — Jum, que mas da — me encogí de hombros y me gire para mirara a Alec que nos observaba con curiosidad — Oh, por cierto — le sonreí y apunte a Rose — Ella es Rose, la novia del oso y una de mis mejores amigas — Alec y Rose se dieron la mano con una sonrisa en sus rostros — Y ¿Qué me dices? ¿Te gustaría ir a un club por la noche?


La música me iba a romper los oídos, literalmente. Alice se había levantado de la mesa arrastrando a Jasper a la pista de baile cuando Hot n' Cold comenzó a sonar, Rose y Emmett se les unieron luego de que se tomaran una bebida de color calipso y la canción cambiara a una mas de su 'ambiente' Closer de Nine Inch Nails sonaba ahora. Y créanme que escuchar tantas palabras referente a sexo junta y las luces parpadeando interminablemente mientras cambiaban de color no era lo mejor del mundo.

¡Oh! Y la guinda del pastel. Alec y yo estábamos en la mesa junto a Edward y Jane. Perfecto, ¿no?

— ¿No te gusta bailar? — susurro Alec a mi oído a causa de la fuerte música. Reí inconcientemente.

— No se bailar — le respondí, acercándome para que me escuchara ante el escrutinio de Edward y Jane. Alec rodó sus ojos.

— Bueno, nunca es tarde para aprender — respondió — Yo puedo enseñarte — se puso de pie y me guiño un ojo antes de ofrecerme su mano. Mordí mi labio inferior con nerviosismo, haría el ridículo, mi karma siempre esta en mi contra. Suspire y tome su mano, no sin antes ver la mirada de burla que Edward me dio.

El muy maldito sabía que yo era pésima para el baile.

— Alec, no creo que sea buena idea — comencé a decir, a gritar, mejor dicho. Alec negó con su cabeza y sonrió, jalando de mí hasta la pista de baile.

— Tu solo...déjate llevar — Gemí cuando sorpresivamente agarro mi cintura y tiro de mi para quedar 'pegada' a el. Bueno, viéndolo de esta forma podía dejarme llevar fácilmente.

— ¿Y si te piso? — pregunte avergonzada.

— Tranquila, no lo harás — beso mi frente — Y si lo haces no importa — agrego riendo. Rodé mis ojos y... ¡El karma finalmente estaba de mi lado! La música cambio dando paso a una lenta melodía, era demasiado extraño que pusieran este tipo de música. Rodee su cuello con mis brazos y el me estrecho más contra su cuerpo, apoye mi cabeza en su pecho e hice lo que me dijo...me deje llevar.

— No es tan malo — susurre, cerrando mis ojos por un momento. Los volví a abrir encontrándome con unos ojos esmeraldas carentes de emoción, suspire y gire mi cabeza hacia el otro lado.

— Tienes suerte — Comentó Alec, rodé mis ojos ¡Si, claro! Suerte.

— Tranquilo, solo espera que luego se me devuelve — dije irónicamente.

Estuvimos bailando tranquilamente las melodías que soltaban, después nos unimos a los chicos y Emmett como siempre se puso a hacer babosadas. Los chicos comenzaron a apostar, quien tomaba más de algo que era de un color rosáceo, Alec estaba incluido en la apuesta. Me encantaba ver como de bien se estaban llevando. Luego de que fueran en el cuarto vaso me aleje de ellos para ir en búsqueda de una bebida, tanto juego y me había venido la sed a mi. Me acerque a la barra y espere que el barman trajera mi pedido.

— Estabas bailando — La aterciopelada voz de Edward sonó un poco apagada y pastosa por la música...y por el alcohol que había consumido, lo mire de reojo y seguí esperando mi bebida — ¿No me hablaras ahora? — me pregunto. Me gire indignada ¿Cómo se atrevía?

— Tu...—entrecerré mis ojos y suspire — Edward ¿Por qué no te vas con Jane? Debe estar esperándote, y de paso, me dejas en paz— solté con cansancio, todo esto me estaba llevando al borde de la locura. Si es que ya no estaba allí.

— Yo...— jalo de sus cabellos sin una pizca de suavidad — Lo siento, se que no debía haber dicho todo eso. Bella, yo...

— No quiero escucharte — dije enojada — Y deja de llamarme a casa, sabes que mamá te adora y no me gusta darle explicaciones de porque no quiero hablar contigo — Edward suspiro y se acerco a mi.

— Bella, yo necesito...— El barman lo interrumpió captando mi atención.

— Su bebida señorita — Le sonreí al tipo y tome el vaso que me ofrecía, pase por al lado de Edward dejándole claro que la 'sutil' conversación llegaba hasta ahí. Hmpf, no entendió el mensaje.

— ¿Lo quieres? — me grito por sobre la música. Apreté la mano alrededor del vaso un poco mas y lo mire por sobre mi hombro.

— Si Edward, lo quiero, y mucho ¿Sabes? — Edward hizo una mueca con sus labios — Y no se que demonios te importa si lo quiero o no — chille, perdiendo los estribos. Edward agacho su mirada por unos momentos y luego la levanto. La determinación que veía en sus ojos hizo que un escalofrío recorriera mi columna.

— ¡Me importa! — Grito — Me importa porque... — paro abruptamente y cuadro su mandíbula, la determinación de sus ojos se esfumo dejando paso a la furia. Me gire y me encontré con Alec que tenia una mirada retadora.

— ¿Todo bien? — me pegunto, poniendo su mano en mi cintura sin quitar la vista sobre Edward.

— Si — respondí escuetamente y di media vuelta para alejarme de Edward, junto a Alec.

Cuando estaba cerca de Edward me sentía...débil, patética. Si, con una simple mirada podía olvidar que el prefiere a las 'buenas y femeninas', que pisoteo mi orgullo y arranco mi corazón de un tirón. Si...definitivamente me sentía débil, pero mucho más patética que nunca.

— ¿Interrumpí algo? — Me preguntó Alec, un poco tenso. Resople y le di un sorbo a mi bebida.

— No — respondí cansinamente.

— Espérame allí — me dijo apuntando la mesa donde se encontraba Jane — Iré a pedir algo, no tardo — Me dio un pequeño beso en mi mejilla y partió derecho a la barra.

Me acerque lentamente a la mesa. Realmente no me apetecía sentarme con ella; no, no era que me cayera mal ni nada ¡Al contrario! Edward tenía toda la razón cuando la describía como una chica amable y dulce. Moví mi cabeza despejando esos pensamientos. Ella no era la culpable de todo este embrollo, y yo no tenía porque ser una bruja con ella.

— Hey Jane — salude, sentándome frente a ella. La chica sonrió a modo de saludo.

— ¿Alec es tu novio? — Me pregunto sin tapujos, acomodándose a mi lado para escuchar y hablar mejor. La música no sonaba tan fuerte desde este lado del club.

— Eh, um, ¿Si? — respondí torpemente. Claro, Alec no era realmente mi novio, pero el le había dado a entender a Edward que si, así que...yo solo le seguía el juego ¿no? Jane sonrió.

— Es un buen chico — Asentí afirmando su oración — Edward también lo es — rodó sus ojos — Aunque tu ya debes saber eso — Soltó una pequeña risita que yo acompañe, con una mas irónica.

— Claro, un bueno chico cuando se lo propone — murmure, dándole un pequeño sorbo a mi bebida — Alec y tu fueron novios ¿cierto? — Jane me miro con asombro en sus ojos y sus pálidas mejillas se tornaron de un adorable rosa. Como dije, soy directa algunas veces.

— Eh, si — respondió avergonzada — Pero eso fue hace un tiempo, por eso me sorprendió verlo otra vez — Asentí, sin encontrar nada mas que decir.

— Um, ¿Bella? — me llamo, luego de que estuviéramos unos minutos en silencio y yo centrara toda mi atención en mi bebida.

— ¿Si? — respondí, levantando mi vista y topándome con sus grandes ojos de un tono grisáceo.

— ¿Sabes donde esta Edward? — Me pregunto con preocupación. Cierto, el andaba semi-ebrio caminando por ahí y no había vuelto... Y Alec tampoco.

Entonces ahí fue cuando pensé lo peor.

Gracias al cielo los dos aparecieron, cada uno con una bebida en su mano. Alec me sonrió de una extraña forma y se sentó junto a mí, mientras Edward tomaba asiento junto a Jane frente a nosotros. Si, esto es lo más incomodo que me haya pasado en la vida. La música de fondo ayudaba a que no fuera necesaria la charla entre nosotros, y cada uno estaba centrado en el vaso que sostenía entre sus manos.

Simplemente g-e-n-i-a-l.

— ¿Quieres otro? — Alec me saco de mis pensamientos con esa pregunta, lo mire confundida y apunto a mi vaso...vacío. Asentí, el se puso de pie y desapareció nuevamente entre la gente.

Oh, esto si que era genial. Éramos el trío perfecto.

— ¿Cómo se conocieron? — Me pregunto Jane con genuina curiosidad, apoyando su cabeza en el hombro de Edward. Y como yo no era una mujer celosa, nada paso con ese gesto.

— Um, bueno — rasque mi nuca suavemente y continué — Pedí una pizza — me encogí de hombros, sonriendo ante el recuerdo de Jake preguntándole si era streaper. Jane me sonrió calidamente y Edward...bueno, el volvió a sonreír con burla. Juro que si lo seguía haciendo lo golpearía, no todos tenían los lujos que el gozaba.

— Hey Bells ¿Cuándo es su cumpleaños? — Me pregunto Edward, recargando sus brazos en la mesa y posando su cabeza en sus manos. Fruncí el ceño ante su pregunta.

— Um, n-no lo se — respondí confundida. Jane miro a Edward por unos segundos y agacho la mirada.

— El diez de abril — susurro tenuemente, revolviendo sus manos sobre la mesa.

— ¿Cuál es su color favorito? — Volvió a preguntar Edward. Mi rostro decayó al darme cuenta de que no sabía nada de nada sobre Alec.

— No lo se — murmure en un tono bajo de voz.

— El gris — volvió a susurrar Jane con un deje de tristeza.

Levante mi vista y vi a Edward mirar a Jane con una sonrisa plantada en su cara. Dios ¿Le alegraba que ella supiera todas esas cosas de el? Ladee mis cabeza un poco mirándolo incrédula, hasta que sus ojos se toparon con los míos...

Lo supe, el estaba haciéndome ver que Jane podía tener a Alec cuando quisiera, al fin de cuentas no sabia mucho de el y ella parecía saberlo todo, me llamo la atención el color favorito de Alec, aunque después de mirar los ojos de Jane me quedo mas que claro. En fin, era como decir que me gustaba el color verde por los ojos de Edward...Ugh, sumamente cursi.

Jum, y pensar que casi caigo ante sus disculpas.

Sin ese casi hubiera caído nuevamente.


Nueve días me faltaban para acabar con la bendita lista. Me he hecho esta pregunta un millón de veces: ¿Para que la sigo? Después de todo, Lauren, Jessica ni ninguna de ellas parece reacia a aceptar que Edward no es perfecto, pero bueno explicarles a ella eso es como enseñarle latín a un pequeño de tres años. Realmente difícil. Admito que tal vez, no hacia la lista para ellas y que tal vez, solo tal vez, la hacia para recordarme a mi misma el tipo de persona a la que me enfrento, el tipo de chico del que estoy prendada. Hmpf, nunca pensé que el que te gustara alguien resultara tan abrumador.

— ¡Bella, el desayuno! — Mamá grito desde el primer piso ¿Cómo la escuche? No tengo la menor idea. Renée suele tener un gran vozarrón cuando suele llamarnos a Emmett y a mí. Baje la escalera perezosamente con mi pijama aun puesto, era sábado, no tenia para que arreglarme. Es mas, pensaba quedarme en cama todo el día. Ah si, adoraba ese panorama.

— Hola, mamá — me acerque y le di un beso en la mejilla — Hey, oso — besé a Emmett también antes de sentarme a su lado a comer mi cereal.

— ¿Cómo estuve anoche cariños? — Nos pregunto mamá mientras fregaba la vajilla.

— Súper — contesto Emmett, con una gran sonrisa en su rostro — Mamá — se hecho una cucharada de cereal y continuo hablando — ¿Sabias que Belly tiene novio? — me atragante con la leche y fulmine a mi hermano con la mirada.

¿Por qué tenia que ser tan bocaza?

— ¿Enserio? — Mamá me miro por unos segundos y luego siguió con su tarea.

— Ajá, los pille in fraganti en el parque cuando...— patee a Emmett por debajo de la encimera, me dio una mirada molesta y se sobo su pierna.

— No es mi...novio, novio, es solo... — hice una mueca con mis labios — Alec — finalice encogiéndome de hombros, esperando que dejaran el tema ahí. Emmett me dio una de esas miradas que tanto odiaba.

— ¿Enserio? Porque a mi no me pareció eso — chasqueo su lengua — Por la forma en la que se comían me pareció que...— volví a golpearlo, esta vez en su cabeza. Mis mejillas se sonrojaron a más no poder cuando mamá me dio una mirada inquisidora.

— ¡Ey! Yo no ando ventilando lo que tu haces con Rosalie — espete enojada de que revelara mi vida privada.

— ¿Y como es? — pregunto mamá para que dejara de pelear con Emmett. Suspire, por su tono indiferente de voz supe que no estaba de acuerdo. Claro, ella quería, al igual que Esme, que estuviera con Edward. Pobres.

— Oh, el chico es genial — contesto Emmett pasándome por alto — Enserio, Eddie es un nada comparado con el — Emmett me guiño un ojo y sonreí. Si, mi hermano solía salvarme algunas veces, y ahí era cuando aceptaba que lo amaba.

— Me alegro por ti cariño — Soltó con una leve sonrisa en su rostro. Jo, si claro mamá.

Luego de que terminara de desayunar y que Emmett le relatara a mamá todo lo que había hecho antenoche en el club, subí tranquilamente la escalera y me encerré en mi habitación. Prendí el televisor y conecte el DVD, saque la película 'A walk to remember' y me instale en la cama a verla. La trama de la película siempre me había gustado, el chico rudo y popular del colegio se enamora de la chica nerd, que resulta tener leucemia...Dios, soy demasiado trágica para elegir las cosas. Cuando estaba en la parte en donde Jamie le dice a Landon que tiene leucemia, y estaba prácticamente al borde de las lágrimas...vino la interrupción, sorbí mi nariz y tome mi celular que reposaba sobre el buró, no sin antes pausar la película.

— ¿Diga? — respondí con voz pastosa, secando las lagrimas de mi rostro.

— ¿Bella, estas bien? — me quede en silencio al escuchar esa voz precisamente. Tonta Bella 'no llames a casa Edward' Debería haber dicho 'no me llames a ningún lado'

— Edward, estoy ocupada — suspire y mire la pantalla de la televisión — Que quieres, rápido — Tenia que molestar con su presencia telefónica cuando estaba en la mejor parte, genial.

— Eh, nada — cerré los ojos y hundí mi cabeza en las almohadas — Yo solo...quería...— Edward suspiro al otro lado de la línea — Nada, olvídalo — me quede en silencio por un rato...el me había llamado solo para molestarme, si, porque me molestaba en estos momentos.

— Edward, tu tienes que hablar con Carlisle para que te lleve a una consulta medica, no estas bien — comente cuidadosamente.

— ¿Eh? — pregunto confundido.

— Um, bueno, estoy segura de que sufres de algún trastorno de personalidad o algo — rodé mis ojos — Dime ¿Me tratas como la mierda y después haces como si nada? Lo siento cariño, pero aunque no lo creas, tengo sentimientos...y como tu lo dijiste, un muy grande orgullo — suspire — Así que si no tienes nada más que decir, adiós — Colgué y apagué el celular.

Nada ni nadie iba a impedir que viera el final de la película. La muerte de Jamie era algo que me dejaba en una crisis de llanto por minutos, tal vez horas.

Unos suaves golpes en la puerta me despertaron. Dios, me había quedado dormida luego de llorar como una magdalena y pedirle a Jamie que me dejara a Landon, si, soy una chica loca. Talle mis ojos y parpadee un par de veces para despabilar, me levante media grogui aún y camine a la puerta, la abrí con cuidado, tapando un bostezo con una de mis manos.

— ¿Mamá? — pregunte confundida, cuando vi a Renée parada fuera de mi habitación con una mirada que decía 'tenemos que hablar'

— Bella, vamos a hablar de algunas cosas — Mamá me hizo a un lado y entro a mi habitación, hizo una divertida mueca con sus labios cuando vio el desorden que tenia, haciendo las cobijas a un lado se sentó sobre la cama y palmeo a su costado, incitándome a tomar lugar junto a ella.

— ¿De que quieres hablar? — Pregunte con cautela, aunque ya tenía una leve sospecha de que se trataba.

— De ti cariño — respondió simplemente — De lo que esta pasando en tu vida — se encogió de hombros y tomo mis manos entre las suyas — ¿Tienes algo que decirme cielo? — negué con mi cabeza. Había muchas cosas que quería hablar con mamá, pero prefería dejármelas para mi — ¿Qué sucede entre tu y Edward? — Si mamá, justo en el blanco.

— Nada — conteste encogiéndome de hombros — Solo...ya no somos amigos como antes — le di una mirada y sonreí débilmente. Renée sonrió con tristeza y acaricio mi mejilla.

— ¿Tiene eso que ver con lo que tu hermano dijo el otro día? — Agradecí mentalmente que Renée no utilizara la frase 'te gusta Edward'. Hice una mueca con mis labios y medio asentí.

— Eh, si y no — respondí — Es solo que...han pasado muchas cosas últimamente — me estire en la cama con un fuerte suspiro — Mamá, realmente no quiero hablar de esto — casi suplique para que dejara el tema.

— Pero vamos a hacerlo — Renée solía ser tan terca como yo — ¿Qué fue lo que te hizo Edward cariño? — resople y me gire quedando boca abajo.

— No todo es su culpa ¿sabes? — Suspire. Si, sonara estúpido, y no lo estaba defendiendo, peor no puedo negar que yo también me he comportado horrible — Pero bueno, el tampoco ha sido la mejor persona estos últimos días — volví a suspirar.

— ¿No tendrá que ver con esa lista tuya? — pregunto con suspicacia.

— No lo se mamá, no lo se — volví a girarme y me senté en la cama mirando a Renée — Lo único que se es que me gusta Edward — rodé mis ojos — A pesar de todo, a pesar de que ahora no seamos los mejores amigos, a pesar de que a veces quiero odiarlo con todo mi ser... — escondí mi rostro entre mis manos — A pesar de que tenga novia y que, aparentemente, ella es mucho, mucho mejor que yo — Levante mi rostro y mire a mamá con tristeza — No puedo negar que lo quiero, y mucho — reí amargamente — Es gracioso, es como si con cada maldito error que hiciera me gustara mas — Renée abrió sus brazos invitándome a ellos, me acerque y me fundí en el abrazo de mi madre.

— Tu solo tienes que estar tranquila cariño, debes pensar que estas son pruebas que nos pone la vida — Comento con tono sabio — Tu eres una chica grande, que sabe lo que hace — Beso la cima de mi cabeza y continuo — Ya veras como saldrás triunfante después de todo — acaricio mi cabello dulcemente.

— ¿Triunfante, en que? — pregunte confundida, levantando mi cabeza y mirando a mamá a los ojos.

— En que tu y Edward estarán juntos — Agrego sonriente. Rodé mis ojos.

Para algunas cosas seguía siendo Renée.